Roberto
frecuentaba sitios porno en internet
y grupos en redes sociales donde
hablaban de encuentros sexuales y sexo abiertamente. Él tenía un alter
ego en su perfil una personalidad completamente diferente a lo que él era en la
vida real. Un día noto la imagen de alguien que se le hizo muy familiar, era Alejandra
desde hace ya un par de años él la conocía era una de sus pocas amigas que el
apreciaba, en mayor parte porque era una mujer de 1.70 de alto esbelta, con 90
centímetros de busto 60 centímetros de cintura y unos 86 de cadera piel canela
clara, de pelo negro, unos ojos color miel, los labios más rojos y gruesos que
jamás hubiera visto y en ellos una sonrisa perlina. Unas pocas razones para que
el estuviera enamorado en secreto de
ella. Pero ese día en esa imagen la figura de ella lo intrigo, aunque su
rostros estaba cubierto con arreglos de fotoedición la figura se asemejaba
mucho a ella, pero claro ella tenía
también otro nombre de perfil que desorientaba cualquier sospecha.
– ¿Sera ella?,
¿Que podría estar haciendo Alejandra en un sitio como este? – se preguntaba Roberto,
por lo que intento acercarse enviándole mensajes para confirmar si se trataba
de esa hermosa mujer. Le dedico canciones, fotografías, líneas de poemas, pero
nada de eso le llamaba la atención a ella. Y solo lo ignoraba. Un día Roberto
estaba indagando en internet y casualmente Alejandra se conectó ambos estaban
en el mismo grupo, ella no se dio cuenta
pero por error publico una foto suya teniendo relaciones con alguien sin editarla,
es decir no quito sus rostros ni censuro sus partes íntimas. Roberto no pudo
creer esto. ¡Era ella! la mujer con la que soñaba y tenía fantasías muy a
menudo. Él ni lento ni perezoso grabo la imagen en su computadora antes de que
ella pudiera borrarla, al percatarse de esto Alejandra inmediatamente borro su
descuido, rogando a Dios que nadie hubiera visto esta imagen para evitar algún inconveniente
futuro. Aprovechando este descuido Roberto
decidió hacer algo, él sabía que virtualmente no conseguiría nada de nada con
ella ni siquiera un ¡hola! Por lo que un día seguro de sí mismo decidió correr
un riesgo y que sucediera lo que tendría que suceder.
Esa tarde termino sus labores cotidianas y partió
para el lugar de trabajo de Alejandra sin ni siquiera avisarle nada a ella, como
si fuera una sorpresa espontanea él llego a la puerta de la empresa a esperarla
Alejandra salió esa tarde despampanante pues ese día tuvo una conferencia .
Zapatos de tacón de punta, medias negras con figuras bordadas terminadas en un
liguero que cubría su minifalda azul su pelo agarrado y unos lentes que la
hacían ver como un millón de euros. Roberto no perdió tiempo y se acercó a ella
antes de que alguien más acaparara su atención Ella se sorprendió al verlo pues
era muy raro que se apareciera solo así y sin avisar, -¿Cómo estas Roby? - preguntó
ella -¿qué te trae por acá?,
- Solo viniendo a saludar a viejas amigas. ¿Tienes
un minuto para mi podremos ir a tomar algo?- Respondió él Ella lo pensó por un momento, pero Roberto la
convenció de que era una de esas situaciones de vida o muerte. Era muy
perseverante y persuasivo. Ella entonces accedió muy gustosa. Ya en el bar y
después de romper el hielo, él le comento
que tenía algo muy importante que decirle. – Te he visto Alejandra, te he
estado observando y no en la realidad. Ella se sorprendió mucho, - Así es
“Celina” ella se quedó pálida al escuchar ese nombre pues ese era el nombre del
personaje que representaba ella para saciar sus placeres en la red. -¿Cómo
sabes eso quien te lo ha dicho? - Dijo
ella con una seriedad intrínseca en su rostro. –Nadie, dijo él orgulloso – Yo
lo he averiguado por mis propios medios. – Estoy seguro que ahora no ignoraras
mis mensajes y todo lo que te he escrito.
– ¿Eras tú, la persona que me atosigaba con esos
mensajes? -
–
Exactamente dijo él con la más siniestra mirada que ella jamás vio en toda su
vida.-
Roberto le dijo que él tenía fotografías donde
ella sostenía relaciones sexuales y encuentros casuales con diferentes personas,
a manera de intimidarla, y que si no hacia lo que el ordenara esa tarde, estas
estarían circulando por internet y volantes a full color en su trabajo al día
siguiente. Ella no le creía decía que él no sería capaz de hacer algo semejante
y que de ninguna manera accedería a hacer su voluntad. Roberto muy calmado saco
su celular y le enseño las fotos de ella desnuda con su preciosa cara de
satisfacción y cubierta de un líquido blanco la fotografía estaba en un portal, esperando
que el propietario del Smartphone presionara la opción de “upload” en el sitio –Quieres
ver de qué tanto soy capaz. Dijo él
-Está bien te creo, accederé a tus
peticiones. Contesto ella sin ninguna otra opción.
Él la llevo al vehículo, le abrió la puerta como
todo un caballero luego Roberto se montó. Encendió el vehículo e inicio la
marcha, un silencio incomodo se percibía en el interior salió de la ciudad y condujo por la carretera
al percatarse de que no había más tráfico, coloco su mano en el botón del
pantalón. Lo aflojo bajo su cierre y saco su miembro erecto y húmedo. Alejandra
se sonrojo al ver aquella escena, pero a pesar del desconcierto ella se mordió
los labios en instintiva señal de deseo. – Ya sabes que hacer. Dijo él tomándola de la
cabeza y bajándosela poco a poco hasta que sus seductores labios hicieron
contacto con el miembro erecto ella empezó a subir y a bajar su cabeza
voluntariamente ya Roberto no tenía necesidad de forzarla el solo manejaba y disfrutaba esa
deliciosa felación.
Alejandra lo estaba disfrutando también aunque no
decía nada, lamia, tragaba, succionaba y agitaba el miembro con las manos,
Roberto en pleno éxtasis le dijo a
Alejandra que estaba a punto de acabar y quería que ella se tragara su semen
así que mientras ella chupaba su miembro
él termino adentro. La cara de ambos era de satisfacción el desahogo su placer
y lujuria en ella y ella disfruto como el fluido tibio entraba en su boca, con
un sabor agriamargo deslizándose por su garganta hasta llegar a su estómago
bajándoselo únicamente con un trago de saliva. Eso a ella le excitaba. Roberto
pensó que podría sacar más provecho de esta situación pero no sabía que hacer a
pesar de estar en su auto con una
hermosa mujer dispuesta a cumplir lo que
él quisiera. Decidió que hacer mientras ponía música. Encendió el estéreo del carro y sonó la primera estación de FM Se escuchaba
la mitad de una canción en ingles S&M de Rihanna. Mientras escuchaba estas
letras se acordó de los foros que visitaba y vinieron a su mente algunos
relatos de dominación y sumisión que otros miembros contaban. Él tuvo una idea
y siguió conduciendo hasta encontrar un motel de paso en la carretera.
–Jugaremos un juego Ale, espero que te
guste y si no disfrútalo. Dijo a la ya no tan asustada Alejandra.
Entro al motel ingreso el vehículo en el parqueo y
al apagarlo le susurro a Alejandra –
Quítate la ropa, ella se puso pálida -¿Cómo, que has dicho? –Quítate la ropa
solo quédate con las medias el liguero y tus tacones, o cargare esa foto tuya a
ese sitio con todos tus datos.- Ella hizo lo que él quería se quitó la minifalda, su sostén y una
diminuta tanga hasta que ese cuerpo quedo desnudo cubierto únicamente por ese
par de medias negras y sus tacones. El sillón del copiloto de Roberto jamás tuvo
un adorno de magnifica belleza.
Sorprendido de tan escultural hermosura. Roberto
tomo un lazo que tenía debajo de su sillón para emergencias en el camino, y lo
coloco en el cuello de Alejandra –Espera un momento te abriré la puerta. Ella
no lo creía – Quiero que te bajes del carro y no quiero que camines normal te
hincaras a cuatro patas y me seguirás como una gatita, o más bien como una
perrita. Ella bajo y a gatas lo acompaño hasta el lugar donde se
paga la habitación la persona encargada
de cobrar no daba crédito a lo que estaba viendo, ¿-Todo está bien señor?
pregunto la voz que a pesar de no ser
vista podía contemplar muy bien y en vivo esa escena. –Si respondió Roberto es
una apuesta que mi novia está pagando. ¿No es así amor? Si asentó ella con la cabeza y con una
mirada de humillación. Roberto pago y alzo la cuerda de Alejandra para entrar a
la habitación.
Espera aquí dijo él, movió la cama -Hoy serás mi perra así que no podrás
levantarte del piso Dijo con una voz
encendida por el deseo. Alejandra se sintió excitada nunca nadie le había
hablado así y mucho menos tratado de la manera en que Roberto lo hizo. La puso
en pie y empezó a besarla de los pies a la cabeza mientras sus manos tocaban
sus pechos, el sexo de Alejandra estaba húmedo, Roberto sintió esa cálida humedad
al pasar sus labios por ahí. –Quiero que hagas una cosa por mí antes de que
empecemos. Ella ya metida en el personaje e incendiada en lujuria y placer
accedió -¿Lo que desees, lo que quieras? –Está bien toma el teléfono llama a
Jennifer dile donde estamos Alejandra no pudo creer lo que Roberto le pedía -Llámala,
di que estas en problemas tu mejor amiga, casi tu hermana acudirá a ti donde quiera que estés. – Si lo
sé pero no puedo llamarla para que venga. Dijo Alejandra -¿Estas
segura? - - --Entonces sacare mi cámara, y en una semana veremos que te dicen
en tu trabajo acerca de mi trabajo fotográfico.
Está bien no lo hagas accederé a llamarla.
Alejandra llamó a Jennifer rogándole por que viniera le dijo que estaba en
serios problemas inventando que se dirigía
con unas amigas hacia algún lugar
pero les fallo el automóvil y que necesitaba que ella llegara, le dio la ubicación
del lugar y el número de habitación. Jennifer asustada accedió, tomo su auto y
se puso en marcha hacia el lugar. Mientras tanto en la habitación Roberto
estaba complacido –Excelente trabajo Ale, Roberto tomo a Alejandra por sus
manos y con el lazo de su cuello le amarro las muñecas a una silla, ella estaba
hincada, desnuda y atada de manos y cuellos a la silla quiero asegurarme que en
mi ausencia no hagas ninguna tontería dijo Roberto Así que tomo un pañuelo y lo
ato a la boca de Alejandra.
Mientras el salía a comprar algo Alejandra quedo
aislada esperando que Jennifer o Roberto llegaran, sin embargo ella sentía esa
adrenalina de no saber quién entraría por la puerta y ese alguien la observara
en el estado que se encontraba. Indefensa, desnuda, en pocas palabras estaba
inerme en el piso paso así por alrededor de una hora. Entonces se abrió la
puerta, era Roberto que había regresado con un maletín de cuero negro y un
balde para perros, donde sirvió agua para que Alejandra bebiera en el piso
–Bebe, no quiero que te deshidrates- le dijo él. Ella lo hizo de la manera más
seductora posible. Cuando de repente tocaron la puerta de la habitación.
Roberto abrió y era Jennifer, una hermosa mujer blanca pelirroja, de piernas
largas y delgada con unos senos firmes una boca exquisita y los ojos
avellanados más lindos que jamás se hubieran visto .Ella al observar la escena
y de cómo se encontraba Alejandra pego un fuerte grito que fue cortado por la
mano de Roberto.
–Cállate- le dijo él -te voy a soltar puedes
hablar con Alejandra para que ella te explique pero debes prometerme que no gritaras-
ella asintió con la cabeza y fue inmediatamente con su amiga a preguntarle qué
había pasado si se encontraba bien. Tantas preguntas y Alejandra solo dijo. -Él
lo sabe-
Roberto
escucho esa frase y quedo sorprendido ¿Saber qué? Se preguntaba internamente.
-¿Lo nuestro también?- Dijo Jennifer
-SI, de alguna forma lo ha averiguado y ha
prometido que si no le hago caso, publicara el contenido a todos mis círculos._
-no podemos permitir eso –respondió Jennifer –Haremos
entonces lo que digas Roberto-
Él se sintió completamente entusiasmado y decidió
darle rienda suelta a sus más complejas fantasías.- Ahora es tu turno Jennifer,
Alejandra quítale la ropa con los dientes – Ella lo hizo sin titubear dos
veces, Se paró ambas mujeres exquisitas se miraron frente a frente como se
miran dos apasionados amantes. Alejandra desnuda completamente le dio un beso
en la boca bajo hasta su cuello se dio vuelta y con sus dientes bajo el zipper
del vestido de ella de tal manera que la
prenda calló por inercia propia. Su ropa interior negra contrastaba
perfectamente con su cabellera cobriza Roberto no aguanto más y empezó a
masajear su miembro suavemente Alejandra se dio cuenta de eso y fue con el mojo
sus labios e hincada comenzó con la felación, Jennifer completamente excitada
se acercó a ellos y junto con Alejandra
se hinco, y sin actos de egoísmo ambas compartieron el miembro de Roberto.
El ambiente en la habitación estaba incendiado en
gemidos de pasión y locura Roberto tomo el maletín y del mismo sacó un par de
esposas coloco una en la mano izquierda de
Jennifer y la otra igualmente en la mano izquierda de Alejandra, a manera de que una quedara de
espaldas y la otra de frente. Tomo una vela la prendió, luego hizo que Jennifer
se acostara cuando la vela logro acumular bastante cera, la vertió sobre su
cuerpo y luego hizo que Alejandra se acostara encima de ella boca abajo los
gemidos que ambas chicas pegaron eran de satisfacción que le gano rotundamente al dolor, después de
verlas así él dijo que tenía una sorpresa para ellas las liberó de las esposas
y sacó inmediatamente después de su maletín un doble dildo lo escupió e hizo
que ellas también lo escupieran lo introdujo suavemente en la vagina de una de
ellas e hizo que la otra lo introdujera igual en su vagina de manera que ambas
quedaran como una tijereta después de contemplar esa maravillosa escena por
unos 10 minutos. Él las coloco a gatas en cuatro patas, y comenzó a penetrarlas
primero con Alejandra duro y bruscamente y luego con Jennifer tierna y
suavemente todos estaban agotados. Finalmente al momento de eyacular dio la
vuelta hacia Jennifer y eyaculó, gran cantidad de su esperma blanco y espumoso
calló en la hermosa boquita de Jennifer
–No te lo tragues aún- Tomo a Alejandra del cabello y la acerco a la boca de
Jennifer –Quiero que la Lamas, y después la beses – Así lo hizo ella ambas
jugaron con el líquido manjaresco con su boca sin ningún remordimiento acerca lo que había sucedido ese sorpresivo
día.
Finalmente complacido les dijo que quería hacer
algo antes de que se vistieran. Ellas accedieron. Saco dos collares del maletín,
ambos contenían cerraduras se los coloco a cada una de ellas y desde ese
momento ellas pasaron a ser de su propiedad, sus mascotas, sus juguetes, eran
en pocas palabras sus esclavas sexuales.
DEBC 2014

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