Rogelio era un niño escueto de carácter muy alegre su familia vivía bien aunque ellos no escatimaban esfuerzos para complacer las necesidades y los caprichos de su único hijo varón, después de todo era él un orgullo para cualquier padre. Rogelio un niño curioso y atrevido como cualquier otro de 12 años. No le temía a nada pues su espíritu valiente lo llevaba a enfrentar sus temores con una amplia imaginación, era aficionado a coleccionar figuritas de acción inmediatamente después de observar algún comercial de un muñequito protagonista de una serie animada en un programa de televisión el niño sentía que debía tenerlo sin importar cuantos más antes había logrado tener, la familia vivía en un pequeño pueblo donde todos se conocen y existe lo necesario para llevar una vida normal y moderna.
Rogelio pidió a su padre la nueva figura de acción que vio hace algunas horas en la televisión.
-Es muy pronto hijo creo que ni siquiera ha llegado a la tienda de Don Augusto, pero te prometo que cuando lo encuentre en la tienda te lo comprare.
Dijo el papá. Rogelio se quedó satisfecho por el momento con las palabras de su padre. Esa tarde de octubre salió como siempre a imaginar a jugar no había muchos niños en el pueblo así que Rogelio salía cada tarde a ver si encontraba un compañerito con quien poder compartir sus juguetes. Una tarde vestido con una gorra que su padre le había regalado en un cumpleaños anterior, su camisa cuadriculada su peculiar pantalón de mezclilla azul con las iniciales “R P” bordadas, y sus tenis anaranjados. Se alejó un poco más de lo que estaba acostumbrado, se topó extrañamente con una silueta pequeña, era un poco más pequeño que su tamaño no lo distinguía muy bien porque estaba demasiado lejos sin embargo esa silueta tenía un aire extraño, lúgubre a pesar de que daba la apariencia de un niño cualquiera, exceptuando que existían en esa forma, rasgos de una persona adulta.
Rogelio era muy curioso, él no titubeó mucho y siguió tras esa misteriosa silueta, no se daba cuenta pero entre más él creía acercarse caminando a la silueta más esta se alejaba. Así transcurrió un largo tiempo y la distancia que había recorrido fue tan grande que su casa se fue perdiendo en el horizonte, Rogelio estaba asustado pues jamás se había alejado tanto de casa.
La tarde ya se había vuelto noche, y una muy oscura pues la luna se escondía entre nubes grises y tenues. El silencio se apodero de todo. Rogelio no sabía que hacer lo único en lo que podía pensar era en regresar a su casa pero sin saber cuánto había caminado, perdió el rastro de su hogar.
Empezó a gritar –Holaaaa! ¿Hay alguien por aquí? Gritaba sin recibir respuesta más que el eco seco de su voz. Su piel empezó a poner de gallina y el frío se apodero de él. Una luz a la distancia empezó a brillar cada vez más y más fuerte esto llamó la curiosidad del niño y logró superar el miedo que sentía así que sin darle vueltas a su cabeza emprendió camino hacia la luz.
Se llevó una gran sorpresa pues al llegar a su destino descubrió que la luz pertenecía a un circo una variedad de pancartas anuncios y afiches de espectáculos que lejos de entretener ofrecían un conjunto cruel, grotesco y bizarro de números. “El Ornitohombre” decía en letras grandiosas de una pancarta pintadas con un rojo del mismo color de la sangre y abajo un dibujo que retaba a la realidad, donde un hombre con boca de pato y membranas en sus manos y pies, contemplaba fetos muertos de seres diminutos híbridos de animales y niños. Se encontraban en huevos un poco más grandes que los de un avestruz, la imagen era espeluznante.
Rogelio nunca había visto algo así, quedo impactado solo por el aterrador dibujo. Siguió caminando y encontró una máquina de carrusel en donde se remplazaban las formas de caballos y carrozas por hombres y mujeres en posiciones escabrosas disecados con la piel estirada, cubriendo vagones hechos con una precisa y delicada taxidermia. Esa escena era digna de cualquier pesadilla incluso mayor que cualquier película de terror jamás hecha. Si Rogelio ya estaba lo bastante asustado con la escena anterior, lo que acababa de ver no tuvo cabida en su mente inocente de aún niño. Petrificado en ese tenue lugar, escuchó una risa describirla con la palabra macabra ya no entra en este contexto, algo fuera de este mundo una fusión de algo siniestro y perturbador que doblegaría en miedo a cualquier mortal, incluso haría temblar al más macho y valiente hombre que haya caminado por la tierra. Acompañado del sonido de la risa se escuchó también de fondo una música cirquera pero tristemente infernal. Rogelio supo de inmediato que estaba en peligro, que no sabía dónde estaba y que nada de lo que él hiciera lo llevaría de vuelta al cálido confort de su hogar.
Los padres de Rogelio sumamente preocupados porque él no llegaba a casa ni había dado señales desde que el sol aún alumbraba se dirigieron a la estación de policía más cercana pero sin lograr nada con los agentes pues necesitaban esperar un periodo de 24 horas para lograr hacer algo, sin embargo para consuelo de los padres un agente decidió hacer una ronda esa noche para ver si lograba encontrar algún rastro de su hijo.
Mientras tanto esa risa que Rogelio había escuchado se acercaba cada vez más un tanto aguda y en contraste con la melodía infernal era algo que hizo que Rogelio cerrara los ojos por cinco segundos. Al abrirlos una forma desconcertante al parecer era un hombre al parecer era un monstruo con vestimenta en tonalidad color pastel, un atuendo de payaso cirquero, unos ojos que se hundían en la profundidad de sus mismas orbitas, redondos y negros ningún ser humano podría tener unos ojos así pensó él muy analíticamente a su corta edad. El ente robusto que medía aproximadamente unos dos metros y medio le sonrió de una manera desagradable, macabra y aterradora. Con unos dientes podridos que emanaban pus de sus encillas una lengua larga y delgada como de lagartija que se saboreaba al ver al niño como un depravado.
Rogelio pregunto: -¿Quién eres? El ente se quedó callado, un corto silencio se hizo presente
- ¿Qué eres? Pregunto ahora el niño nuevamente
-Que soy respondió la criatura con esa voz espeluznante y chillona.
–Soy toda la maldad del mundo materializada en un solo estado, soy la maldad hecha carne, yo voy más allá de la maldad que se maneja en los 7 infiernos, soy un adefesio maldito que lo que tiene de feo lo tiene de falta de misericordia y tu niño no podrás escapar de mí. Lo señalo con uno de los más de cinco dedos que se encontraban en sus manos escamosas y uñas largas y sucias.
Rogelio al ver esto quedo petrificado, una lágrima rodo lentamente de su ojo y calló en la tierra donde estaba parado. Con esta lágrima también dio su último suspiro, esto solo hizo enojar a la criatura y sin el más mínimo remordimiento tomo un frasco que sacó de su traje ridículamente llamativo. Lo abrió con sus manos inhumanas, al hacer esto era como si el niño se hubiera desvanecido. Sus ojos se apagaron como si hubiera perdido su misma alma, quedaron blancos, inertes, como todo su cuerpo, que por alguna inexplicable razón se hizo lo suficientemente pequeño que cupo por completo en el frasco maldito del seudo payaso.
Al hacer esto la melodía terminó, el lugar desapareció por completo y sin dejar ningún rastro.
El agente de la policía que estaba haciendo las rondas llegó al lugar donde se dio el acontecimiento, pero al percatarse de que no había nada regresó a la estación decepcionado sin conseguir ningún resultado fructífero.
Los padres aún con esperanza de que su hijo volviera, fueron a la mañana siguiente a la tienda de Don Augusto a comprar la figurita de acción que Rogelio tanto había pedido. La puerta estaba abierta así que entraron, pero Don Augusto no se encontraba, algo a la distancia llamo la atención de ellos particularmente del padre un nuevo producto, una figurita de acción con una singular vestimenta una gorra, una camisa cuadriculada un pantalón de mezclilla azul con las iniciales “R P” y unos tenis anaranjados. Cuando el padre analizo detenidamente la figura de acción, se dio cuenta que los rasgos de esta, pertenecían a los de un niño.

DEBC2014
No hay comentarios.:
Publicar un comentario
Saludos, Siéntete libre de opinar !!