jueves, 19 de noviembre de 2015

Zeta en Noviembre !

Escribo un “tú” y no un nosotros aunque muera por querer firmar con un beso cada verso del diario de tu boca.

Cálido resplandor es el confort de tu sonrisa.
La tranquilad de tu mirada y el sereno de tu voz.
Maquina ideas tu mente callada, pero a toda prisa.
Al momento que late, tu corazón veloz.  

La luz que llevas incluso se matiza en el color de tu cabello,
Negro contra la adversidad/ claro para afrontar la oscuridad,
Contemplarte es un momento que se póstuma en lo bello
Estas líneas son metáforas que se fusionan con la realidad

Si la magia me llevara a  otro tiempo
Si el valor me hubiera acompañado aquel día
Iría fugaz contra el viento.
A erradicar mi absurda cobardía.

¿Volvería a sentir tu suspiro inconsciente?
Ese tacto acogedor de tu clara piel.
¡Dejaría una vida pendiente!
Por esos labios con sabor a miel.

Y a pesar de existir un tú y no un nosotros
Omito la primera línea de este escrito.  
Pues sin los dos, esta broma de Dios seria de otros.
No esta fantasía en donde hoy habito.

Mi curiosidad me hace añorar y preguntar
¿Apareciste en un momento extraño?
¿O aun te puedo alcanzar?
Alegría ilusión o daño, es difícil de expresar

Los sueños se hacen realidad
Pero es necesario luchar
Surge a cada instante una necesidad
Y es la causa de nuestro actuar.

El tiempo pasa escabulléndose en los relojes,
En esta vida que se pasa rápido y sin dudar
Los minutos son devorados feroces
Debes saber qué camino tomar

Los momentos se vuelven eternos, por el tiempo de una persona
Y aunque en este instante no sé qué está bien, y que está mal 
Te haces  inmortal en mi cabeza, en la corteza de cada neurona,
Donde te pienso desde un principio que no encuentra final….

"En la calidez de esas manos como ultimo deseo pediría mis ojos cerrar"
D.E.B.C.

viernes, 31 de julio de 2015

Un brindis

Por un día otro, y mil más.
Por haberte conocido.
Por estar feliz y en paz.
Por hacerme sentir vivo.
Gracias...

Por un día otro y mil más.
Por dejarme conocerte.
Porque encontremos paz.
Porque todo sea diferente.

Porque el mundo siga su cauce.
Porque el destino confabule a nuestro favor.
Porque hacer lo correcto no canse.
Porque hay cosas superiores al dolor.

Por las cosas importantes de la vida.
Por los sueños que llegaran.
Por una linda nueva amiga.
Por su sonrisas que cautivaran.

Porque se cumplan los deseos.
Porque nada es imposible.
Porque superemos nuestros miedos.
Porque seas impredecible.

Por eso y muchas cosas.
Por ti y tu felicidad.
Por la vida de miles de rosas.
Porque nunca muera la verdad.

Debc 2014



Reflexión nocturna

A ti noche te cantare.
Permíteme ser testigo de esto que quiero decir.
Quiero llegar a ella a través de ti.
Ella cerrará los ojos  y te observará.
No importa el miedo ni la tempestad.
Este sentir navegara al sur en vertical.


El viento será cómplice en el horizonte.
Navegarán lágrimas y risas.
Ahí en esa línea donde el sol se esconde.
La lluvia enamorará al mar con sus brisas.

Quiero lo mismo para mí.
No importa ser tachado como un loco egoísta.
No quiero vivir así hasta el fin.
Aunque sé que en mi inconsciente soy todo, menos realista.

DEBC 2014



Si te pudiera rogar.

Una sonrisa tuya cambia mi mundo.
Una frase con tu voz es un regalo para mis oídos.
Una mirada tuya desvía mi rumbo.
Y un cálido beso como saludo estremece mis sentidos.

Bonita mis palabras se quedan cortas al describir tu esencia.
Tu sonrisa me obsesiona y tus ojos me cautivan.
En ti llevas la juventud la belleza y sobre todo la inocencia.
En mi mente tus palabras a seguir me motivan.

Ser sincero es mi debilidad pensar en ti es algo real.
Es no despertar aunque tenga mis ojos abiertos.
Yo creo firmemente en luchar por un ideal.
Y esta parte de mí ahora está al descubierto.

No sé si tu sentir es igual, o ya tienes a alguien más.
No sé si me deba rendir o deba continuar.
No sé si lo que hago este bien o este mal.
Solo sé que lo que pienso lo tengo que expresar.

Solo te pido por favor que me des una señal !


DEBC 2014

miércoles, 29 de julio de 2015

Perecer Quizás


Quemare mi alma la fundiré en el sol
Llevare al extremo todos mis sentidos
Seré el despertar y acariciare el dolor
El coraje y el valor serán bienvenidos

Luchare hasta el final pero nunca lo conseguiré
Moriré sin temor pero si con un arrepentimiento
Sacrificare todo lo que en un principio fue
Actuaré como si lo supiera pero aún no lo entiendo

Esa migaja de corazón que llevo en mi interior
Agonizante late sin saber por qué?
El odio y las amarguras es un sentimiento superior
Todos lo saben pero nadie lo ve

Siempre lo supe pero no quise aceptarlo
Solo observare la felicidad de los demás
Es mi destino ahora si podré firmarlo
La soledad conmigo una y otra vez mas.

BABA

Rogelio era un niño escueto de carácter muy alegre su familia vivía bien aunque ellos no escatimaban esfuerzos para complacer las necesidades y los caprichos de su  único hijo varón, después de todo era él un orgullo para cualquier padre. Rogelio un niño curioso y atrevido como cualquier otro de 12 años. No le temía a nada pues su espíritu valiente lo llevaba a enfrentar  sus temores con una amplia imaginación, era aficionado a coleccionar figuritas de acción inmediatamente después de observar algún comercial de un muñequito protagonista de una serie animada en un programa de televisión el niño sentía que debía tenerlo sin importar cuantos más antes había  logrado tener, la familia vivía en un pequeño pueblo donde todos se conocen y existe lo necesario para llevar una vida normal y moderna.

Rogelio pidió a su padre  la nueva figura de acción que vio hace algunas horas en la televisión.        
-Es muy pronto hijo creo que ni siquiera ha llegado a la tienda de Don Augusto, pero te prometo que cuando lo encuentre en la tienda te lo comprare.
Dijo el papá.   Rogelio se quedó satisfecho por el momento con las palabras de su padre. Esa tarde de octubre salió como siempre a imaginar a jugar no había muchos niños en el pueblo así que Rogelio salía cada tarde a ver si encontraba un compañerito  con quien poder compartir sus juguetes. Una tarde vestido con una gorra que su padre le había regalado en un cumpleaños anterior, su camisa cuadriculada  su peculiar pantalón de mezclilla azul con las iniciales “R P” bordadas, y sus tenis anaranjados. Se alejó un poco más de lo que estaba acostumbrado, se topó extrañamente con una silueta pequeña, era un poco más pequeño que su tamaño  no lo distinguía muy bien porque estaba demasiado lejos sin embargo esa silueta tenía un aire extraño, lúgubre a pesar de que daba la apariencia de  un niño cualquiera, exceptuando que existían en esa forma, rasgos de una persona adulta. 

 Rogelio era muy curioso, él no titubeó  mucho y siguió tras esa misteriosa silueta, no se daba cuenta pero entre más él creía acercarse caminando a la silueta más esta se alejaba. Así transcurrió un largo tiempo y la distancia que había recorrido  fue tan grande que su casa se fue perdiendo en el horizonte, Rogelio estaba asustado pues  jamás se había alejado tanto de casa.

La tarde ya se había vuelto noche, y  una muy oscura pues la luna se escondía entre nubes grises y tenues. El silencio se apodero de todo. Rogelio no sabía que hacer lo único en lo que podía pensar era en  regresar a su casa pero sin saber cuánto había caminado, perdió el rastro de su hogar.

Empezó a gritar –Holaaaa! ¿Hay alguien por aquí? Gritaba sin recibir respuesta más que el eco seco de su voz. Su piel empezó a poner de gallina  y el frío se apodero de él. Una luz a la distancia empezó a brillar cada vez más y más fuerte esto llamó la curiosidad del niño y logró superar  el miedo que sentía  así que sin darle vueltas a su cabeza emprendió camino  hacia la luz.

Se llevó una gran sorpresa pues al llegar a su destino descubrió  que la luz pertenecía a un circo una variedad de pancartas anuncios y afiches de espectáculos que lejos de entretener ofrecían un conjunto cruel, grotesco y bizarro de números.  “El Ornitohombre”  decía en letras grandiosas de una pancarta pintadas con un rojo del mismo color de la sangre  y abajo un dibujo que retaba a la realidad, donde un hombre con boca de pato y membranas en sus manos y pies, contemplaba fetos muertos de seres diminutos híbridos de animales y niños. Se encontraban  en huevos un poco más grandes que los de un avestruz, la imagen era espeluznante. 

 Rogelio nunca había visto algo así, quedo impactado solo por el aterrador dibujo. Siguió caminando y encontró una máquina  de carrusel en donde se remplazaban las formas  de caballos y carrozas por hombres y mujeres en posiciones escabrosas disecados con la piel estirada, cubriendo vagones hechos  con una precisa y delicada taxidermia. Esa escena era digna de cualquier pesadilla incluso mayor que cualquier película de terror jamás hecha. Si Rogelio ya estaba lo bastante asustado con la escena anterior, lo que acababa de ver no tuvo cabida en su mente inocente de aún niño. Petrificado en ese tenue lugar, escuchó una risa describirla con  la palabra macabra ya no entra en este contexto,  algo fuera de este mundo una fusión de algo siniestro y perturbador  que doblegaría en miedo a cualquier mortal, incluso haría temblar al más macho y valiente hombre que haya caminado por la tierra. Acompañado del sonido de la risa se escuchó también de fondo una música cirquera pero tristemente infernal. Rogelio supo de inmediato que estaba en peligro, que no sabía dónde estaba  y que nada de lo que él hiciera lo llevaría de vuelta al cálido confort de su hogar.

Los padres de Rogelio sumamente preocupados  porque él no llegaba  a casa ni había dado señales desde que el sol aún alumbraba se dirigieron a la estación de policía más cercana pero sin lograr nada con los agentes pues necesitaban esperar un periodo de 24 horas para lograr hacer algo, sin embargo para consuelo de los padres un agente decidió hacer una ronda esa noche para ver si lograba encontrar algún rastro de su hijo.

Mientras tanto esa risa que Rogelio había escuchado se acercaba cada vez más un tanto aguda y en contraste con la melodía infernal era algo que hizo que Rogelio cerrara los ojos por cinco segundos. Al abrirlos una forma desconcertante al parecer era un hombre al parecer era un monstruo con vestimenta en tonalidad color pastel, un atuendo de payaso cirquero, unos ojos que se hundían en la profundidad de sus mismas orbitas, redondos y negros ningún ser humano podría tener unos ojos así pensó él muy analíticamente a su corta edad. El ente robusto que medía aproximadamente unos dos metros y medio le sonrió de una manera  desagradable, macabra y aterradora. Con unos dientes podridos que emanaban pus de sus encillas una lengua larga y delgada como de lagartija que se saboreaba al ver al niño como un depravado.

Rogelio pregunto: -¿Quién eres? El ente se quedó callado, un corto silencio se hizo presente           
- ¿Qué eres? Pregunto ahora el niño nuevamente                                                                                        
-Que soy respondió la criatura con esa voz espeluznante y chillona.                                                        
 –Soy   toda la maldad del mundo materializada en un solo estado, soy la maldad hecha carne, yo voy más allá de la maldad que se maneja en los 7 infiernos,  soy un adefesio maldito  que lo que tiene de feo lo tiene de falta de misericordia y tu niño no podrás escapar de mí. Lo señalo con uno de los más de cinco dedos que se encontraban en sus manos escamosas y uñas largas y sucias.  

 Rogelio al ver esto quedo petrificado, una lágrima rodo lentamente de su ojo y calló en la tierra donde estaba parado. Con esta lágrima también dio su último suspiro, esto solo hizo enojar a la criatura y sin el más mínimo remordimiento tomo un frasco que sacó de su traje ridículamente llamativo.  Lo abrió con sus manos inhumanas, al hacer esto era como si el niño se hubiera desvanecido. Sus ojos se apagaron como si hubiera perdido su misma alma, quedaron blancos, inertes, como todo su cuerpo, que por alguna inexplicable razón se hizo lo suficientemente pequeño  que  cupo por completo en el frasco maldito del seudo payaso.

Al hacer esto la melodía terminó, el lugar desapareció por completo y sin dejar ningún rastro.
El agente de la  policía que estaba haciendo las rondas llegó al lugar donde se dio el acontecimiento, pero al percatarse de que no había nada  regresó a la estación decepcionado sin conseguir ningún resultado fructífero. 

Los padres aún con esperanza de que su hijo volviera,  fueron a la mañana siguiente a la  tienda de Don Augusto a comprar la figurita de acción que Rogelio tanto había pedido. La puerta estaba abierta así que entraron, pero Don Augusto no se encontraba, algo a la distancia  llamo la atención de ellos particularmente del padre  un nuevo producto, una figurita de acción con una singular vestimenta una gorra, una camisa cuadriculada  un pantalón de mezclilla azul con las iniciales “R P” y unos tenis anaranjados. Cuando el padre analizo detenidamente la figura de acción, se dio cuenta que los rasgos de esta, pertenecían a los de un niño.
                
 



DEBC2014