lunes, 24 de abril de 2017

EL VIAJE CAPITULO III (FINAL)

Tres semanas pasaron y del tema de la ciudad no lo volvieron a tocar, María comenzaba a sentirse mal, no sabía la razón pero últimamente había tenido náuseas y mareos frecuentes además su sentido de olfato se agudizó de una manera exponencial. Había consultado con sus clientes y conocidos en el pueblo y todos coincidieron en que se podría tratar de un embarazo, pero  a María le parecía imposible debido al diagnóstico que el doctor de la ciudad le había dado.

Consulto con Mario acerca de esto y decidieron juntos que lo mejor era estar seguros de que se trataba de un embarazo  sin embargo los invadía la curiosidad debido a las palabras del doctor y la explicación que les dio. Al día siguiente fueron con el doctor del pueblo y este les confirmo lo que sus amigos habían concluido, María estaba embarazada.
La pareja no podía creerlo pues les resultaba imposible asimilar esa explicación al cuadro que presentaba María, no obstante no eran escépticos de los milagros y en lugar de cuestionarse tanto se pusieron felices. - ¿Pero cómo ha sucedido esto? Cuestionó Mario al doctor. A lo que el doctor solo dijo que no podría a ciencia cierta dar una explicación pero que tomarían muestras para realizar los análisis de rutina.

Efectivamente se realizaron las pruebas las cuales determinaron que María presentaba un embarazo de aproximadamente de 2 a 5 semanas, ambos pensaron que algo había pasado en el viaje a la ciudad y se alegraron por eso durante los primeros tres meses todo fue tranquilo la etapa en la que María estaba viviendo su embarazo. Decidieron llevar su control con el doctor del pueblo por lo que estuvieron constantemente asistiendo para llevar un adecuado procedimiento acerca de lo que tenían que hacer.

El tiempo pasó y ellos asistían a las visitas programadas un sábado como era habitual cada dos meses, fueron a ver al doctor pero tremenda sorpresa se llevaron, al percatarse por parte de la familia de él, que había fallecido, hacía ya dos semanas. Varias emociones invadieron a la pareja por lo general la tristeza y el hecho de no saber qué harían ahora.
 El invierno se acercaba y sabiendo como reaccionaria el lago decidieron mudarse una temporada para la ciudad, Mario tenia familia allá a la cual no le gustaba visitar ni estar en contacto pero debido a la situación no le quedó otra alternativa más que comerse su orgullo. Y negociar de alguna forma su estadía con ellos, la familia de Mario no tenía ningún rencor hacia él o su pareja  por lo que accedieron sin problemas para ellos permanecieran el tiempo que necesitar.

Llegaron a la ciudad, una vez instalados con los familiares, decidieron ir al consultorio del colega del doctor fallecido, pues tenían ya la referencia de él y creían que los podría ayudar con  lo restante del embarazo. Fueron al lugar donde se ubicaba el doctor pero no hallaron más que un inmueble vació y un rotulo  que decía “SE RENTA” la pareja no lo podía creer, les pareció extraño pero no le dieron mucha importancia.  Fueron a un hospital ginecológico más cercano para concertar una cita en su proceso de embarazo.

En la nueva clínica le hicieron a María exámenes de rutina, primero un ultrasonido, además de unas nuevas muestras de sangre cuando el nuevo doctor le preguntó cuánto tiempo tenia de embarazo, ella respondió que tenía aproximadamente 7 meses, se sorprendió al recibir esta respuesta pues el ultrasonido mostraba un poco más de 9 meses, no sabían que era aún pues el embrión parecía estar en una posición en la cual no se captaba su sexo (especie) y esto lo desconcertó pues todos los signos médicos apuntaban a que ella ya tendría que haber dado a luz, por lo que comento a María de esto,  le dijo que la alternativa que tenían en este momento era hacer una cesárea de emergencia.

Ella no lo podía creer pero accedió, así que inmediatamente el doctor hizo que prepararán el quirófano, mientras una enfermera por órdenes del doctor, fue a decirle a Mario lo que había sucedido él se preocupó y preguntó a la enfermera si había alguna forma de estar con María. A lo cual ella le respondió, si quería estar en el quirófano debía de ponerse una bata y después de esto ya podría pasar.

Se dirigieron a un cuarto con batas médicas y ropa estéril, Mario se colocó el traje, mientras esto sucedía María ya estaba instalada en la camilla a punto de ser operada, en ese instante entró Mario. El doctor colocó la mascarilla con anestesia a María y en ese instante hubo un apagón de luz. María ya entrando al mundo de la inconciencia se percató de algo muy extraño al momento del apagón, no sabía si estaba soñando o no pero escucho unos gritos, quizás era una horrible pesadilla, quizás estaba pasando en realidad lo que ella vio al momento en que se restauró la luz. Fue a Mario con el cuello roto tirado en el piso, junto con la enfermera que lo ayudo a cambiarse,  el doctor como si se lo hubiese tragado la tierra desapareció, con batas de operar guantes y mascarilla, los rostros del doctor del pueblo, y de su colega en la ciudad listos para operarla, aparecieron  ella no podía moverse ni siquiera gritar, estaba en un estado de sueño donde era consciente de lo que pasaba a su alrededor, sin mucho cuidado los doctores abrieron con un bisturí el vientre de María, mientras en tono burlesco le agradecieron.

- Gracias por llevar a cabo nuestro experimento María, ustedes fueron nuestros sujetos de prueba , mi colega en el pueblo me describió como eran ustedes, su situación y los problemas por los que estaban pasando, así que tenían el perfil perfecto para poner a prueba mi suero experimental, es por eso que ambos desaparecimos del radar. En realidad María no es que mi suero cree fertilidad tú eras completamente fértil, el que tenía problemas era Mario, resolvimos esto cuando llegaron a la ciudad, después de que ustedes fueron sedados con narcóticos después de revolcarse como sucios animales, implantamos en ti semen animal añadido con mi suero, el cual lo que hace en realidad es alterar el ADN del huésped para que se adapte al embrión, esto crea un hibrido entre un humano y un animal, por eso cuando te hicieron el ultrasonido aquí presentaba muchas fallas. Así que  María; en realidad nunca sabrás el sexo de la criatura como tampoco nunca sabrás cual será la nueva especie que proviene de tus entrañas. Y que has dado vida como si fuera tuya.

Un frio tétrico abrazó a María y en su último aliento solo escucho un llanto, que no pertenecía a ningún bebe que haya nacido jamás, un llanto que no se podía describir, un llanto feroz que aterrorizaba a cualquiera y erizaba la piel en lugar de causar compasión alguna.



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